El masaje es una de las tradiciones curativas más antiguas. Muchos pueblos antiguos, incluidos los antiguos griegos, egipcios, chinos e indios, estaban convencidos de las propiedades terapéuticas del masaje y lo usaban para tratar una variedad de dolencias.
La terapia de masaje es la práctica de amasar o manipular los músculos y otros tejidos blandos de una persona para mejorar su bienestar o salud. Es una forma de terapia manual que incluye sostener, mover y aplicar presión a los músculos, tendones, ligamentos y fascia.
El término “terapia de masaje” se utiliza para describir una amplia variedad de técnicas que varían en la forma en que se aplica el tacto, la presión y la intensidad del tratamiento.
Beneficios del masaje
Uno de los beneficios inmediatos del masaje es una sensación de profunda relajación y calma. Esto ocurre porque el masaje provoca la liberación de endorfinas, las sustancias químicas del cerebro (neurotransmisores) que producen sensación de bienestar.
También se reducen los niveles de hormonas del estrés, como la adrenalina, el cortisol y la norepinefrina. Los estudios indican que los altos niveles de hormonas del estrés dañan el sistema inmunológico.
Algunos de los beneficios físicos del masaje incluyen:
- Reducción de la tensión muscular
- Circulación mejorada
- Estimulación del sistema linfático
- Reducción de las hormonas del estrés
- Relajación
- Mayor movilidad y flexibilidad de las articulaciones
- Tonificación de la piel
- Mejor recuperación de lesiones de tejidos blandos
- Agudeza mental aumentada
- Reducción de la ansiedad y la depresión.
